- Me siento realmente estúpido.
- ¿Por qué le dijimos eso?
- Porque somos subnormales.
- Pudiste pararme. Pudiste no abrir la boca.
- Yo respondo a lo que vos comandás. Además, vos no sos el que tiene que poner la cara.
- ¿Por qué no se nos ocurrió alguna observación inteligente o alguna broma sutil? Al menos, no sé, hubiera lanzado uno de esos silencios y vos hubieras colaborado con una levantada de ceja.
Hubieramos dado cuenta del sardonismo exquisito que nos caracteriza.
- Pero la miramos como un boludo, atónitos. Ella se dió cuenta.
- La culpa es tuya. No puede ser que no tengas modo a prueba de fallos.
- No me culpes a mí, imbécil. Hay algunas funciones que te delegué hace tiempo, como respirar o pestañear.
- Y todo el laburo… ¡con lo que costó que nos registrara! Buscando el encuentro. Desviandonos del viaje.
- … egf
- ¿Qué pasa? Otra vez me estás haciendo transpirar.
- Ahí viene. Viene… se debe haber olvidado algo. ¿Qué le decimos?
- ¿¡Qué le decimos?!
- No sé. La saludamos.
-¡Holis!
pobre
Aleiu, que placer tenerla de visita.
Sí, pobre. Pero a veces pasa. Yo sufro en un sufrimiento ajeno por el hombre cerebrado.
Que significa “dale organizamos para la semana que viene?”
uh salio paste de cualquier cosa jajaja te decia que con quien habla el cerebro?
Con el cuerpo. Voy a dejar tu furcio porque me gusta.
hola, te quería avisar que tenés un error de twitter acá al costado.
Hola, si Tom. Deshabilité el twitter público. Quizá en un futuro vuelva a ser público. Gracias.
Negra, te perdí en este… pero te banco.
PD: que ganás con que los twits no sean públicos?… si ya sé, las preguntas pelotudas seguro las cobrás a parte, pero en verdad no entiend, Chaucha y palito.